Mi esposa es una mujer muy depresiva, creo que su depresión empezó cuando nos venimos a vivir a México, ella dejó todo por seguirme. Nos conocemos hace más de cinco años y desde antes ella bebía y ocasionalmente tomaba pastillas para dormir o calmarse cuando lo necesitara pero siempre argumentaba que lo podía controlar y dejar cuando ella quisiera. Al principio yo no percibí lo que estaba pasando, pensé que sólo era cuestión de unos meses de adaptación y nada más, pero me equivoqué desde entonces su manera de beber ha aumentado lo mismo que su consumo de pastillas. Cuando la he tratado de confrontar, cuando me doy cuenta que está diciéndome mentiras o algunas veces cuando ha perdido el conocimiento de tanto beber , ella siempre me saca que está deprimida, que toma porque extraña su país y su carrera, se enoja mucho y me da miedo que le pase algo o haga algo contra su vida. Me hace sentir muy culpable y responsable, siento que si la dejo algo le va a pasar pero también cada día lo hace más difícil estar con ella.
Es probable que tu esposa esté en un proceso de abuso de sustancias y eso mismo esté causando que se deprima, aunque por lo que cuentas parece que su abuso de sustancias viene de tiempo atrás, antes de conocerte. No se puede afirmar o diagnosticar una adicción sin la debida valoración profesional que te aconsejo realicen, para saber qué es lo que realmente causa la depresión o si es el exceso de consumo lo que está provocándola. Lo que suele pasar con sustancias depresivas como lo es el alcohol es que se llega a un punto en el que no sabes qué provoca esos estados de ánimo, la persona se siente triste y decaída y por eso toma, o porque toma se siente triste y decaída. Ciertamente cualquier sustancia psicoactiva funciona como un alterador de los sentidos y estado de ánimo y sí de alguna manera anestesia el presente sea ese el objetivo o no. Además en lo que se refiere al alcohol, hay veces que el efecto es eufórico y por decirlo de algún modo feliz por lo que las personas no creen que sea eso la causa de su depresión, sin embargo independientemente de esos estados de euforia eventualmente llegará el bajón y el malestar físico lo que demandará más sustancia o en su defecto fuertes depresiones.
Además de la valoración realizada por un especialista, yo sugiero acudir a un grupo de Al anon ( grupos de ayuda mutua para familias o cercanos a personas con problemas de abuso de sustancias o adicción) esto con el fin de entrar en contacto con otros y otras que han pasado por situaciones similares y que tratan día a día de librarse de su codependencia. Los problemas de consumo de sustancias no se limitan sólo a las personas que las consumen sino también afectan a su entorno. Esto no quiere decir que porque alguien consume drogas la pareja o los padres se convierten en codependientes, a veces esas personas ya tienen rasgos o dinámicas codependientes e inconscientemente buscan relacionarse con alguien que tiene problemas de adicción o trastornos emocionales, y con respecto a los familiares directos hay ocasiones en que la misma dinámica familiar que trae patrones codependientes (exceso de control, rigidez, chantaje y manipulación) de generaciones atrás es la causante principal.
Además de los grupos de ayuda mutua, también se puede acudir a terapia con un profesional que sea especialista en adicciones o buscar alguna alternativa que ayude a marcar límites. La respuesta no siempre es abandonar la relación, pero definitivamente tiene que haber un establecimiento de límites claros en lo que se toman decisiones trascendentales tanto personales como en la pareja.
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